Me he levantado con un dolor de cabeza de antología. Y no, no tenía resaca. He estado haciendo el vegetal en el sofá desde las nueve hasta las dos, lamentándome de mi suerte y sin Tylenol con el que doparme. Cuando he podido levantarme sin que me diera algo, me he duchado, vestido y montado en José Monge Cruz . Hemos ido a uno de esos sitios que siempre me hace sentir mejor: Trader Joe's.
Trader Joe's es un supermercado distinto a cualquier otro. Mi padre diría que es para granola eaters - gente que come granola, es decir, hippies, vegetas y tribus similares-. A mi el granola me priva, con lo cual soy asidua desde hace años. Tanto es así que cuando Liz - mi ex-compañera de piso- se enteró de que me venía a Carolina del Norte me dijo muy seria "Sara, estoy preocupada. ¿Allí tienen Trader's?". El más cercano a mi casa está en Chapel Hill, el pueblo del al lado. El trayecto de diez minutos se me pasa volando sabiendo lo que me espera.
Según entras te percatas de que los empleados llevan camisas hawaianas. Que vayan de esa guisa y que encima sean tan majetes ya es motivo suficiente para apoyar este negocio. Lo segundo que llama la atención es la selección musical. Nada de esas cancioncillas de videojuego o de ascensor a las que nos tienen acostumbrados los supers tradicionales. El hilo musical del Trader's es buerrollista: reggaealegre, la banda sonora de Grease, temazos de Motown y demás éxitos de hoy, ayer y de siempre.Aparte de tener una barbaridad de productos para vegetas y pseudovegetas como yo, también hay una cantidad considerable de comida étnica. Puedes comprar unos jalapeños frescos, tofu, arroz basmati, pasas cubiertas de chocolate con leche o negro, cheddar australiano, spanakopita, mahi-mahi, café costarricense, un Marqués de Cáceres, pollo vindaloo listo para meter en el micro, y un largo etcétera. Cabe destacar la altísima calidad de todos los productos, en especial de los pescados congelados y de las comidas pre-preparadas. En el Trading Post siempre hay algo que llevarse al buche y café acompañar. Gratis, por supuesto.
Cuando estás haciendo cola en las cajas ves la variedad de bolsas reutilizables que puedes comprar para ahorrar papel (no usan plástico). A Ana le gustó tanto la que compró que la usa de bolso y triunfa como Los Chichos. Estoy pensando comprar unas cuantas y venderlas, en plan moderno, en Fuencarral. Precio aprox.: 30 o 40 euros. Teniendo en cuenta que cuestan entre unos 3 dólares, haría el agosto. Después de saludarte de colegueo el cajero o cajera se hecha una partida de Tetris con tu compra. En una ocasión vi como metían un carro rebosante en tres bolsas. Eso es talento y lo demás garrafón.
He llegado a casa con dos bolsas a tope de comida y bebida para dos semanas. El dolor de cabeza me lo habré dejado por el camino.
*Trader Joe's no me paga por ponerles por las nubes. Al menos eso me han dicho que diga.












