domingo, 24 de agosto de 2008

La gente está muy liada

Sé que hace mucho que no escribo nada. Como decía el jefe de un pseudoamigo "la gente está muy liada". Yo más. Aunque la cosa empeorará intentaré que este parón no se vuelva a repetir. Aparte, he perdido la poca ocurrencia que tengo a la hora de escribir durante estas últimas semanas. Ayer la encontré metida en una caja, debajo de mi gorro de cowgirl y unos crispis caducados. Antes de nada un disclaimer: os tengo que contar tantas cosas, y eso que he resumido, que igual este post no es muy coherente sino más bien una colección de titulares.

Mi etapa margi: Mis padres se fueron el martes 11 y me dejaron más sola que la una. Cuando me llamaba la gente para preguntarme qué tal iba todo daba la misma respuesta que cuando empecé en el Mirabal con cinco años: "Muy bien pero no tengo amigos". En ambos casos la situación sólo duró unos días. Como no tenía nada mejor que hacer me dediqué a comprar menaje del hogar y ha buscar sitios con el coche. Mi soledad terminó con...

La (des)orientación internacional: Qué bien se lo montan los americanos para algunas cosas. Lo de las orientaciones es, como diría mi padre, "pa filmarlo". Las hay según tu departamento, tu nacionalidad, dónde vivas, en lugares religiosos y seculares, sobré ética, poética y la madre que te parió. Algunas son útiles porque te dan información valiosa -el número de la policía de la universidad, el horario de los autobuses- y cosillas gratis -agendas, archivadores y demás. El caso es que todo tiene un límite y el viernes, cuando tuve la última actividad de orientación - departamental para más señas- estaba ya hasta el fandango. Estos saraos están muy bien para conocer a gente, y como yo era margi pues ahí estaba, más lista para hacer amigos que un perrillo hambriento. Os pongo un par de fotillos* de los amigos más cercanos que he hecho. Son buenísima gente todos. Parecemos la delegación de la ONU aquí en Durham.

La BBQ (barbecue) en Pinnacle Ridge: Si el jueves 14 ya hice amigos en la orientación internacional, el viernes 15 salí de fiesta con ellos, como no podía ser de otra manera. Fuimos a un garito donde daban clases de salsa durante una media hora y después dejaban que la gente se moviera a su bola. Vamos a ver, una no baila del todo mal pero lo que no voy a hacer es el ridículo delante de un montón de latinoamericanos que llevan la salsa en la sangre. Sólo faltaba. Pues en éstas estaba yo, intentando mantener mi dignidad, cuando conocí a René, a su prometida Shaina, a Cameron y a Megan. Resulta que todos viven en Pinnacle Ridge. Al final de la noche, después de haber humillado públicamente haciendo el pato en la pista de baile, a Andrea y a René se les ocurrió la genial idea de hacer un pic-nic en la piscina. Cada uno trajo lo que quiso para comer - yo hice una ensalada y una focaccia pá llorar, porque yo lo valgo- nos pusimos ciegos, charlamos, nos reímos y nos bañamos. Esto de conocer a gente de la urba** hace que me sienta más como en casa.

Excursión a Falls Lake: Seis futuros esclavos doctorales decidimos celebrar nuestro último fin de semana de libertad con una excursión en plan dominguero, aunque fuera sábado, al lago Falls. Los americanos han adoptado la noble tradición del domingueo pero todavía no lo saben. Aquí hasta venden neveras de playa desechables. La leche. Cargados con una, sandwiches, patatas fritas y fruta nos fuimos a una pseudoplayita que hay en el lago a bañarnos y a tomar el sol. Habían acotado la zona de baño de tal manera que el agua me llegaba, a lo sumo, por la barbilla. Era casi como bañarse en una pequepisci por eso y por la temperatura del agua, peligrosamente cerca a la de una meada bien echada. El agua tenía mucha materia en suspensión, prefiero no saber de que tipo. Lo que si sé es que cuando me quité el bañador el forro ya no era blanco, sino marrón. Sospechoso. Después nos fuimos de marcha a Chapel Hill, ciudad vecina de Durham donde está la Universidad de Carolina del Norte. Caminando por la calle principal vimos un bar atestado de gente con un grupo de country tocando, banjo incluido, y con varias parejas bailando como si no hubiera mañana. Esto es el sur, baby.

Mañana se acaba la la juerga y empiezan las clases. Como las mías son de martes a viernes tengo un día más de libertad. Me voy a pasar la mañana haciéndome el carnet de conducir de Carolina del Norte. Una juerga... Tengo que aprobar el teórico, que por lo que he oído es de un absurdo y dispar que no se puede aguantar. Igual después me paso por mi oficina a preguntar a los otros estudiantes de doctorado de mi laboratorio qué se supone que tengo que estar haciendo. Es lo que tiene que la catedrática que te supervisa sea también la directora del departamento. Lo que os decía, que "la gente esta muy liada".

*Primera foto, empezando por la izquierda: Mehmet, turco; Joe, americano, amigo de mi vecina y amiga Andrea; Merve, turca; Gabriela, argentina y Domenico, italiano. Segunda foto, empezando por donde siempre: servidora; Zana, kosovar; Merve de nuevo; Andrea, colombiana; Zeynep, turca y Domenico de infiltrado.
**Por la izquierda: Cameron; Megan; servidora; Andrea, colombiana; Jason; Rolando, costarricense; Mary; Shaina y René, ecuatoriano; Eduardo, mexicano, y Zana, kososvar. Los que no tienen nacionalidad especificada son más americanos que la Coca-Cola.

3 comentarios:

Sara D. dijo...

Querida churri,
Lo prometido es deuda. Te dije que antes de que terminará el finde ponía algo. Son las once y pico así que aunque he apurado he mantenido lo prometido. Como ya he dicho este parón no se volverá a repetir. Me siento rara sin haberos contado nada. ¡Así que seguidme leyendo por favor!
Un beso churri.

Anónimo dijo...

Menos mal que lo de "pseudoamigo" lo has arreglado al final escribiendo sobre "country". Ya he vuelto de todas mis vacaciones, por fin. El lunes me toca una de "volver a empezaaaar, otra vez", así que recupero mi conexión a internet y te leeré día a día, que he estado un poco descolgado. Voy a poner otras comillas por aquí "" por si se me olvidaba alguna.
Besazo.

Sara D. dijo...

Mis vacaciones también han terminado, querido Bubs. Snif. Ahora soy una esclava más. Conéctate a Skype de vez en cuando. Echo de menos hablarte con legañas en los ojos. Disfruta de tu fin de semana. El lunes pues ajo y agua, como el resto.
Besos.