lunes, 4 de agosto de 2008

Worcester, esa ciudad con encanto costra

Llevaba 73 días exactos sin pisar la ciudad donde viví mientras me sacaba la carrera. Como dijo mi amigo Julián en más de una ocasión, "Worcester tiene un encanto costra". Después de tres años de una relación más de odio que de amor, la segunda ciudad más grande de Nueva Inglaterra se hizo conmigo. El punto de inflexión fue conocer a un grupo de gente increíble, los cuales tienen en común el bar del que me convertí en asidua, el Sahara, y el barrio del este de la calle Highland, donde se encuentra mi ex piso. Antes de irme a Carolina del Norte tenía que pasarme a hacer una visita. Me he sentido un poco absurda, porque cuando me fui en mayo monté, o me montaron, según se mire, un espectáculo de órdago. Hubo muchas fiestas, cenas, lloros y demás. Esta visita ha sido la primera de muchas, bueno, las que mi precaria economía mi permita, que espero hacer en los próximos cinco años.

Lo primero que hice nada más llegar el viernes fue visitar a mi antigua jefa, Shelley, la Directora de Programas de Mujeres de mi universidad, y a la secretaria de la oficina, Judy. Estuvimos de cháchara un buen rato y hasta los rectores, los cuales residen en la oficina de al lado, se unieron a nuestro sarao. Al salir del edificio me encontré con una serie de colegas que no sabían que iba a venir. Se quedaron un poco pillados al verme. Es lo que tiene no avisar. Después me pasé por el Bean Counter, la cafetería de mi barrio desde la cual os escribo, a esperar a María. Era su cumpleaños y se merecía salir a comer.

La noche la pasé en el Sahara, como no podía ser de otra manera. Gracias al cumpleaños de María nos juntamos unos cuantos. Hubo tarta, cortesía de Jeanna, cerveza, música española de la que dejé en el bar y muchas risas. La SWS, Sahara Women's Society, estuvo por fin reunida. Ni la asociación sahariana masculina, SSS, o Sahara Secret Society, ni la distancia han podido con nosotras. En la foto salimos cuatro de las cinco componentes: empezando por la derecha, Jeanna, experta respostera y futura doctora en biomedicina, María, la cumpleañera y comerciante de Highland Street, servidora y Nadia, la cocinera del Sahara. El quinto miembro, o miembra, según se prefiera, es Tanya, camarera del Sahara y compañera de facultad.

El sábado lo pasé con mi amigo Austin, en la foto con nuestra amiga Jess. Subió desde Connecticut para pasar conmigo el finde, aunque me tongó hasta hacerme pensar en varias ocasiones que no iba a venir. Fuimos a la casa del lago de mi abuela, donde nos llovió casi todo el día. Aun así nos bañamos con valentía y arrojo. Eso sí, cuando empezamos a oír truenos salimos corriendo. Según nos íbamos salió el sol. La cualidad esquizo del tiempo de esta zona se resume en el siguiente dicho popular: "si no te gusta el tiempo, espera cinco minutos".

La noche del sábado también fue sahariana. Apareció Jess, compañera de promoción y de la hermandad. Se marcó un rap y yo la hice los coros, como en los viejos tiempos. De aquí al estrellato. También se pasó El Caballero Edvin, a la izquierda, y cuando menos me lo esperaba entró Mario. Son Gran Guatemala y mis hermanos. ¿A que nos parecemos cosa mala? Mario está negrísimo y muy mazado de tanto currar a la solanera. Hemos pensado en venderle a una viuda con dinero, seguro que nos sacamos una pasta. Peter conoce muchas, por su trabajo en el club de campo, y nos va a echar una mano. Para más inri, tocaba Jubilee Gardens, grupo típico del bar, y la peña estaba animada. Ayyyy, una noche de finde como las de siempre.

Como marca nuestra tradición, la SSS y la SWS nos unimos a mediodía en son de paz, amor y compañía para tomar el café del domingo* en el Bean Counter. Fue los mejores cafeteos domigueros porque hubo pocas bajas. Hay cosas que no cambian: Tanya llegó con cuarenta minutos de retraso y con resaca, los Johnes se metieron con María a mansalva y a mi se me intentó dejar en el ridículo más espantoso.

Mi intención era irme el domingo por la noche, para terminar los preparativos de la mudanza. No he podido marcharme todavía porque Nadia me ha hecho chantaje: "Pero Saraaaa, si he dejado pollo marinando para la cena que hago el lunes en mi casa. Sé que te encanta, lo he hecho por ti...". Una cede ante estas cosas y por supuesto me quedo a cenar. Tengo unas ganas bárbaras de hincarle el diente al plato estrella deNadia. Está para llorar, lo juro.

La verdad es que no me apetece nada marcharme. Esta ciudad cochambrosilla y su gente me han dado de todo sin esperar nada, sin juzgar y sin pretensión alguna. Como dijo John El Irlandés, alias el profeta, en una ocasión "De cualquier otra ciudad te puedes olvidar, pero El París de los Ochenta siempre te acompaña". Hasta siempre Worcester.

*La peña de la foto, empezando por la izquierda: John El Judío, María, Tanya, servidora, El Caballero Edvin, Peter El Griego-Armenio y John El Irlandés.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Como ves voy a hacer un comentario, como te dije no es con un turkish tea, pero si con el tazón de crispies!! he leido todos los ultimos del tiron, y todos y cada uno de ellos me han encantado. Gracias por la mencón especial en Toledo y en Pulgar por supuesto!! y te reconozco que me has dado mucha envidia cuando has empezado a hablar del Sahara, yo me siento ya una mas, y eso que solo estuve doce dias. Saluda a la abuela de mi parte y todo el Sahara, pero hazlo no seas rancia!!! volvi ayer a Madrid y ya noto tu asencia, seguro que cuando llegue la factura del movil la notare aun más!!!! un besitooo muy grande, mañana me voy pá London, pero en cuanto llegue te llamo, que hay q hablar!!!!! un kiss

PD- esto es cache

Anónimo dijo...

oye, y estaba opc en el sahara??? mándale muchos besos de mi parte, gatita. ah, y dile a edvin que se deje perilla. y a mario que se haga con unas mangas. y al del negocio de bicis que... que... no, a ese no le digas nada. besos guapa.

Sara D. dijo...

Ana, si nuestra amistad me da cache que me dejes comentarios por aquí ya ni te cuento. Déjate de crispies y date al tea, que esta más rico y es más sano. Yo te hago las menciones especiales que tu quieras churri, que para eso somos pareja. Prometo robarte unos cuantos euros en Navidad para compensarte por tu bajada de factura de movil. Ya estoy de vuelta en Petersham. Ahora mismo estoy tirando del internet de la biblioteca municipal, trajinando con temas de mudanza. Buff, que pereza. ¡Pásatelo genial en London! Muchos besos para las niñas Maria y Vio de mi parte y más pa ti.

Bubs, OPC no estaba en el Sahara. Seguirá de trovadora por el viejo continente. Y si hubiera estado no la hubiera saludado de tu parte, así que lo mismo da. Edvin pasa de perilla, es su nuevo look. Mario sigue con su alergia a las mangas, sobre todo ahora que está mazao. Tripis me ha preguntado por ti telepáticamente esta noche. Quiere tomar un café y etc. en su bici contigo. Besos.

Paula García Arizcun dijo...

Hola,holita! Que tela, la verdad es que se te da bien escribir jodia, me he reido mucho con tus artículos. A ver cuando llega alguno sobre tu nuevo lugar de residencia y vamos digiriendo poco a poco la información.
Yo ando de vuelta y muy relajada en manjatan(ciudad de vacaciones)y luego...quién sabrá!.
Un besote guapa, cuidate!

Sara D. dijo...

Pauli! Tranki, que no te voy a preguntar si te gusta el rosbife. Pues hoy vamos a por el camión y mañana salimos para Carolina del Norte. Dos días de conducción. Así que no se para cuando un post ya desde allí. Supongo que después del día 9.
Disfruta de Manhattan, donde veranea na más que la jet set.
Un beso.