Como os podéis imaginar, es un fiestón en toda regla. Hay DJs, karaoke, torneos de Guitar Hero, y mucho mucho alcohol. La peña va como Las Grecas y claro, les da un poco más igual que toquen la sirena a las tres la primera noche. Eso sí, te acuerdas de la madre de más de alguno cuando ya te has dormido y te despiertan a eso de las seis de la mañana. Esto pasó tanto el sábado como el domingo. También es divertidísimo cuando el sábado por la noche, o más bien el domingo de madrugada, lo único que quieres es sobar y te tocan la sirena, además de los cojones/ovarios o lo que sea, tres veces en viente minutos. Te levantas como puedes, con un resaca de órdago y una legaña atravesada. Después te acercas a la carpa arrastrando los pies y soltando todo tipo de improperios.
Ah, hay que decir que no hay baños, sino letrinas y que tampoco hay duchas. Si te quieres asear el sábado tienes que dedicar cuatro horas, desde las ocho de la mañana hasta el mediodía, a una de las actividades de voluntariado que tienen organizadas. Al terminar te dan una hora y media para que te vayas a casa, te duches y vuelvas al campamento. Yo, por supuesto, daría mi reino por estar limpita así que me apunte al proyecto del Centro de Víctimas de Violencia Sexual de Durham. Tienen una tienda en la que venden ropa y accesorios que la gente dona. Todo lo que sacan va para ayudar al centro. Así que me pasé la mañana etiquetando y colgando ropa. Al terminar me fui a casita y me di una ducha gloriosa. Me costó la vida decirle que no a mi cama suplicante y volverme al campamento.
Como ya habréis deducido, en Duke el baloncesto es una religión. Los miembros del equipo son unos semidioses presididos por su entrenador, el divino Mike Krzyzewski. Como los estudiantes no tenemos un duro para compararle unas vocales al susodicho preferimos llamarle Coach K. No sólo es el entrenador del equipo de Duke sino también del equipo olímpico americano. Si, de esos que nos robaron el oro en Pekín. El caso es que Coach K y sus chavales se acercaron al campamento el sábado por la noche a saludar al personal. Él es un cachondo. Nos habló sobre su plan de ataque de este año, se marcó unas guasas, y nos enseñó el vídeo que les puso a los jugadores del equipo olímpico antes del último partido. Me tocó un poco la patata, y eso que a mí los deportes me emocionan menos que un cocido.Se me ha olvidado comentar que esto del campout es trabajo en equipo. Es decir, que quien gana entradas en un grupo de colegas las comparte con el resto. El coste, 150 dólares, también se reparte. Nosotros éramos diecisiete, apodados Los Chefs porque para ir a los partidos nos vestimos de esta guisa. En Navidad me voy a comprar un delantal de lunares para darle un toque flamenco al grupo. Así se me verá mejor cuando pongan los partidos en la tele. Cada chef tiene un utensilio de cocina característico. Yo creo que me voy a pedir el mortero.
Al terminar esta locura, todos aquellos que no se hayan perdido más de un toque de diana entran en el sorteo de las entradas. Dependiendo de las veces que hayas acampado y de la suerte que hayas tenido en años anteriores la probabilidad de que te toquen las entradas cambia. Yo, por primeriza, tenía una papeleta, los que acamparon el año pasado pero sin coseguir entradas tienen tres, lo que llevan dos años sin conseguir entradas tienen cinco papeletas y así sucesivamente. Si te tocan las entradas al año siguiente sólo te corresponde una papeleta. De los diecisiete que éramos en mi grupo han ganado nueve. Y digo han porque yo no he tenido mucha suerte. Simpre me quedará el año que viene. Aún así voy a ir a más de la mitad de los partidos. La movida es que yo no soy muy fan del baloncesto. Bueno, tengo un mes para convertirme en una devota más, para buscarme un gorro de cocinera y para comprarme un mortero.
*Aquí tenéis un vídeo donde se ve mejor de qué va el rollo que en mis fotos.


6 comentarios:
Sara,
El "show" es una americanada pero divertido. Si yo hubiera estado en Duke, hubiera ido también. Pero cada cultura tiene sus cachondeos y "ADAS". Me parece mas divertido eso que correr delante de un toro, por ejemplo. Eso si de dormir poco. Y la idea de que a cambio de unas horas libres, tienes que colaborar en una iniciativa ciudadana o ONG, me parece espléndido. Manten informado al personal que me divierto mucho. Besos. Love you.
Como dijo aquel: ¡Están locos estos romanos!
Me gusta más el 'soccer', pero quiero dormir para poder ver los partidos.
Salu2.
Lo peor fue, sin duda, que la falta de sueño. Yo me pongo bastante inaguantable.
No soy demasiado seguidor de los deportes, pero si se trata de baloncesto, la cosa cambia. Si hace falta yo hubiera estado días sin dormir. Y si además, participas para ayudar en algún proyecto social, mejor que mejor.
Tu tranquila Sara, si no quieres ir a los partidos, voy yo por tí. Lástima que me pille tan lejos, no termina de salirme rentable.
Gran experiencia, podrían hacer algo parecido aquí. Por lo pronto yo ya estoy gestionando mi abono del Estudiantes.
Jesus, suerte con lo del abono. Espero que mientras intentes conseguirlo alquien te toque una sirena antiaerea en el oido. Tu no sufras, que te aviso para que te apuntes al proximo partido. Eso si, vete comprando un gorro de cocinero.
You should write about your experiences once in a while because people are interested about you; at least one paragraph. You are an interesting person Sara, and people would like to know about you. Take care.
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