martes, 9 de septiembre de 2008

He visto la luz

Como ya he comentado, llevo unas dos semanas más perdida que una chirigota en Calcuta. Hoy eso ha cambiado. Imaginaros la música celestial a modo canto gregoriano. Las ideas enfrentadas que tenía en la cabeza se han unido unas con otras de la manera más coherente. Hasta se han dado besos en los morros mientras se marcaban un Viva la Gente. Todo esto se lo tengo que agradecer en parte a Josh.

Josh es un estudiante doctoral de quinto, compañero del laboratorio. Su experiencia es un grado. Dan, el nuevo pequeño padawan, y yo hemos tenido una reunión con él esta mañana. Durante dos horas le hemos acribillado a preguntas, algunas más simples que un ocho. Con una sonrisa permanente a la par que genuina, las ha solventado con explicaciones extensas y clarísimas. Me estoy planteando ponerle un monumento en todo el medio de la cooperativa de snacks, aunque nos haya puesto deberes. Porque él lo vale.

Nos ha comentado que es una lástima que no estuviéramos en el laboratorio durante el verano, porque fueron a ver la inserción de un implante coclear en quirófano. Ahí, al ladito de cirujano. A Dan y a mí se nos han puesto los ojos como platos y nos hemos levantado de la silla al grito de "yo quiero, yo quiero". Josh nos ha dicho que va a hablar con la cirujana y que no cree que haya ningún problema en ver otra operación. Por lo visto es algo aparatosa: hacen una incisión detrás de la oreja, echan toda esa piel -oreja incluida- hacia delante, hacen un agujero en el hueso temporal del cráneo... Menos mal que gracias al simpatiquísimo doctor Moreno y a los vídeos tan gores de sus congresos una está curada de espanto. Si no me desmayé al ver las trocotomías* de emergencia del doctor Asensio, en un pasillo sin esterilizar y con más sangre que en La Matanza de Texas, no creo que esto pueda conmigo. No os imagináis la ilusión que me hace.

También nos ha contado que no todo el colectivo sordo ve los implantes cocleares como un milagro. Hay sectores que no quieren un implante ni en pintura porque piensan que un implantado renuncia a la cultura y a la comunidad sorda. Este rechazo al aparato tiene su sentido: el colectivo sordo tiene un sentimiento de comunidad muy fuerte, en parte creado por la lengua que comparten. Hay padres sordos que no quieren implantar a sus hijos porque no ven la sordera como una discapacidad. Para ellos es una manera distinta, y no por ello menos válida, de vivir. Una persona que no oye de manera natural es sorda, esté o no implantada. Como nos ha dicho Josh, que te pongan un implante es una opción, una manera de vivir en el mundo sonoro sin que ello implique renunciar a la cultura que te corresponde.

Sé que he dicho más de una vez que no hablo de mi profesión porque me parece que en vez de entretener doy el coñazo. Supongo que ahora que soy una rata de laboratorio las cosas han cambiado. No sufráis, todavía sé hablar de otras cosas. Así que lo siento si os doy la chapa. Bueno, hoy lo siento algo menos porque todo me da un poco igual. Me he puesto las gafas de cristal rosa y me he dado una vuelta saltando por el mundo de Yupi. Un día es un día.

*No he encontrado una definición formal, pero consiste en acceder a la cavidad pectoral a través de una incisión entre dos costillas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sara,
Tus comentarios y reflexiónes me parecen muy interesantes, sobre todo en lo referente a los sordos. No habia caido en lo que comentas: Que tienen su propia cultura.Con todo lo que ello implica. Y esta claro que pueden ofrecer resistencia a que se les "robe" su nexo de unión, su cultura, en definitiva. Orientar tus investigaciones a mejorar la vida de los demas,y adeás conseguirlo, tiene que ser maravilloso... eso vale la pena.Fight for it. Besos. Love you.Your unconditional fan.

info@pulgar.org dijo...

Al leer tu frase 'Para ellos es una manera distinta, y no por ello menos válida, de vivir' me ha venido a la memoria de repente la letra de esa gran canción de Rosendo 'Maneras de vivir', e inmediatamente me he dado cuenta del argumento por el cual se puede llegar a convencer a alguien para que viva en 'los dos mundos', es el de ser el nexo de unión entre ambos, el representante de una comunidad para que la otra sea comprendida mejor.
No sé si he expresado la idea con claridad. Ahora me pondré ese mp3 de Rosendo.
Un saludo, Sara.

Sara D. dijo...

Gracias Papá. Yo también soy fan tuya, parte de tu público. Besos.
Pulgar, te he entendido perfectamente. Y sí, de eso se trata, de unir ambos mundos. No conocía la canción de Rosendo pero he visto un vídeo en youtube de una interpretación en directo. Saludos para ti también.

Anónimo dijo...

Sara querida: veo tu interes en lo que estas haciendo, aunque no esperaba menos de ti y justo lo leo hoy que es el dia de los sordos, lo sabias? sabias que en Madrid solo hay un colegio en que las clases se dan a traves de lenguaje de signos el colegio Sol creo que se llama, algun dia con gente como tu lo mismo ya no es necesario.............sigue adelante que lo tienes todo de cara. y TU LO VALES PEQUEÑA!!!!
TE QUIERO
tu tia preferida